Casi todos los casinos en Internet organizan torneos de blackjack y es buena idea participar en ellos a menudo, ya que permiten jugar mucho y acumular experiencia sin gastar demasiado dinero. En un torneo de blackjack todos los jugadores compran una entrada que les da derecho a participar y a continuación se dividen en grupos de entre 4 y 6 para ocupar las distintas mesas.
Una vez que todos los inscriptos han ocupado sus lugares correspondientes, se da comienzo al torneo. Cada jugador empieza con la misma cantidad de fichas; lo normal es que al final de la primera ronda solo queden uno o dos jugadores por mesa con el suficiente número de fichas para pasar a la segunda ronda. En un torneo de blackjack la principal diferencia es que se compite contra los demás jugadores y no contra el crupier, como es lo normal.
Ya que para pasar a la siguiente ronda se debe ganar o llegar en segundo lugar, resulta fundamental observar a la competencia. Por lo general lo mejor es seguirle la corriente a la mayoría y apostar las mismas cantidades que los demás, siempre y cuando nadie en la mesa haya perdido la razón. Si un jugador apuesta demasiado, la mejor opción es ignorarlo y continuar apostando normalmente con la esperanza de que pierda; básicamente, si pierde una sola mano estará fuera del torneo. Pero si alguien apuesta con muchas fichas y tiene suerte varias manos consecutivas, no tendrás más remedio que seguir su ejemplo y también apostar más.
El número de manos que se juegan en cada ronda varía de torneo en torneo y casino en casino pero por lo general se sitúa entre 20 y 30, lo cual no es mucho en términos de blackjack. Lo más común es que solo los jugadores que ocupan los primeros lugares al final del torneo reciben algo de dinero como premio, así que si quieres un porcentaje tendrás que esforzarte por ser uno de ellos. Ten en cuenta que al comienzo de cada ronda todos los jugadores vuelven a empezar con la misma cantidad de fichas, así que no importa si habías sacado ventaja en una ronda anterior.
Y lo que más necesitarás es suerte, aunque la aplicación de una buena estrategia nunca estará de más tampoco. Lo más importante es mantenerse alerta y contar las fichas de los demás para no quedarse atrás a causa de un descuido. Lo mejor es liderar siempre el marcador; si puedes, trata de sacar ventaja lo antes posible al comienzo de cada ronda. Una vez que tengas ventaja solo tendrás que apostar lo suficiente para mantenerte por sobre los demás y avanzar a la siguiente ronda.
Los torneos de blackjack son sumamente económicos, permiten jugar muchísimas manos prácticamente sin invertir dinero y lo principal es que te hacen un mejor jugador. Si no tienes mucho dinero para jugar blackjack en serio hasta puedes probar suerte en los torneos, ahorrar y finalmente apostar como un profesional en una mesa común.




